La conquista de la Luna es un objetivo tan ambicioso que sirve para describir el método de trabajo que desafía las limitaciones convencionales para abordar problemas con soluciones de alto impacto. Esta es la metodología que utiliza el estudio Plug&Go en sus proyectos, trabajando con los criterios más avanzados en cuanto a bienestar humano, sostenibilidad para el planeta y respuestas al cambio. Hablamos con Covadonga G. Quintana y Óscar Herrando, socios directores de Plug&Go.
Flexibilidad, bienestar y naturaleza. ¿Los tres pilares del espacio de trabajo?
Vivimos el espacio de trabajo como un lugar cambiante que ha de adaptarse a los nuevos desafíos. Sin embargo, debe hacerlo de forma elástica, centrado en lo humano desde una doble dimensión: lo humano que se conecta con uno mismo y los demás; y el universo que se asocia a la conexión de la persona con lo natural, su entorno. Estos son los tres ejes que invaden el pensamiento filosófico y humanista actual y, para Plug&Go, son señas de identidad a la hora de componer un espacio de trabajo.
¿Cómo se pueden generar emociones positivas a través del diseño de espacios de trabajo?
El bienestar no solo es físico, sino mental. La neuroarquitectura rescata esa forma de entender el diseño donde se piensa, no en la composición cromática, la belleza, que genera bienestar, sino también en elementos que no ves, como la calidad del aire, el control del ruido y el bienestar térmico. Diseñar teniendo en cuenta todos los elementos intangibles del entorno es fundamental a la hora de generar emociones. Debemos pensar en ciclos circadianos y usos del espacio, iluminación, renovación del aire y conexión con la naturaleza. Todo ello modula la emoción y suma para conseguir un interiorismo cuidado y alineado a los objetivos estratégicos del cliente.
¿Nos podéis explicar brevemente en qué consiste vuestra metodología de trabajo Moonshot thinking?
La filosofía Moonshot thinking alude al año 1962, cuando el presidente norteamericano John F. Kennedy, en un discurso en la Universidad de Rice, dijo que EE. UU. iría a la luna. Lo hizo en un momento de enorme recesión y de necesidad de recuperar el orgullo de la nación. Buscó un elemento disruptivo fuera del discurso recurrente para impulsar el cambio y el sentir popular.
Para nosotros, aplicar el Moonshot thinking a nuestra metodología implica situar la renovación de una sede social como palanca para impulsar la nueva estrategia de la compañía y la cohesión del equipo hacia una forma de trabajar y organizarse. Dentro de nuestro enfoque, no solo diseñamos, proyectamos y ejecutamos, sino que hay un paso previo —a través de esta metodología— que es poner al equipo humano de nuestros clientes en la tesitura de reflexionar. Componer un espacio de trabajo que esté integrado y sea un dinamizador de propósitos. Para esto, creamos talleres donde, a través de herramientas de disrupción, hacemos sesiones de visualización, definición de clústeres, cuestionarios, sesiones de resistencia, planes de comunicación que sitúan al espacio como el “moonshot” de los objetivos estratégicos que abordará esa empresa en los siguientes años.
Sois activos conceptualizando vuestros proyectos en dossiers…
Nos aburren las típicas presentaciones de empresa que cuentan quién y cuántos son, metodología de trabajo y poco más. Creemos que lo interesante para un cliente potencial es conocer otros casos de éxito, entender desde lo tangible, los retos que enfrentaron otros y cómo los acompañamos en su respuesta. Cuidamos nuestros dossiers como libros coleccionables que presentamos en papel y digital, y hablamos a través de esas experiencias humanas. Cada año rescatamos diez proyectos realizados y los contamos en clave de retos, aprendizajes y resultados. Creemos que no hay mejor manera de explicar quiénes somos y por qué nos consideramos diferentes.
¿Qué significa el diseño de oficinas en la ciudad ecosistema?
La oficina tiene el mismo desafío que la ciudad ecosistema: obedece a la complejidad entre elementos bióticos (personas) y abióticos (edificios) y, como tal, está inmersa en desafíos medioambientales, de innovación y sostenibilidad. Estos retos no solo pertenecen a las empresas que ocupan esos espacios de los edificios, sino también a las arquitecturas e ingenierías que desarrollan y ejecutan proyectos.
¿Cómo les dais respuesta?
Desde el inicio de Plug&Go, hemos adoptado los criterios WELL de diseño de espacios amigables que generen un bienestar tangible y medible a los clientes. También incorporamos, en la fase de construcción, las medidas medioambientales, de gestión de residuos y reducción del CO₂, con las diferentes certificaciones ISO que tenemos.
Sin embargo, aunque tengamos esas acreditaciones, creemos que pensar en sostenibilidad también es crear un modelo de empresa comprometida con las personas que trabajan en ella. Un equipo humano que llega a emplear más de cien personas en una sola implantación y donde importan los precios justos, los pagos en plazo y ser conscientes de la importancia del respeto y del valor de la colaboración y la confianza. Esto, que se suele olvidar cuando hablamos de ciudades ecosistema, es una seña de identidad diferencial para Plug&Go.
¿Cuáles son los nuevos paradigmas en el diseño de espacios de trabajo?
Sin lugar a duda, la flexibilidad y la capacidad de generar un espacio que se adapte fácilmente a los crecimientos/decrecimientos y composición de escenarios diferentes. Podríamos decir que el pladur va desapareciendo y que las divisiones móviles son imprescindibles en las configuraciones de escenarios. Una oficina ya no es un espacio para los trabajadores, es un lugar donde reunirse con clientes, socios o equipos de otros países. Es un punto colaborativo y de propósito. El otro gran reto es el control del ruido. Trabajamos en un mundo híbrido, cada vez más interconectado, donde el trabajo nómada no es una moda. La gestión de la acústica es un proyecto en sí mismo, no un elemento más.
¿Cómo se asume la sostenibilidad en vuestros proyectos?
Es la base de nuestro trabajo desde hace años. En la actualidad, seguimos innovando en materiales y composiciones que integren los criterios ESG de la ONU porque no solo buscamos la sostenibilidad en el material y su montaje, sino también en el comercio justo.
¿Qué ocurrirá con la entrada de la IA en el proyecto de oficinas?
Llevamos tiempo reflexionando sobre el impacto de la IA en el diseño de espacios de trabajo y, recientemente, hemos realizado una ponencia sobre cómo está afectando la IA a nuestro mundo. Lo virtual se desplaza rápidamente a lo físico. Cada vez más compañías integran salas inmersivas en sus sedes y sustituyen sus showrooms de producto por experiencias. La activación por voz suma a la necesidad de control acústico. Cambia también el uso del espacio. Hay muchas empresas que están destinando ya el 80 % de su entorno laboral a zonas de encuentro, reunión, formación y colaboración.
No obstante, lo que se ve más relevante en la nueva era de IA es la identidad y diferenciación: trasladar al diseño la identidad de la marca, rescatar el orgullo de pertenencia, valores, formas, colores, texturas que te abracen y te hagan sentir propósito y diferenciación. Si tuviéramos que afirmar algo en este sentido, diríamos que nunca ha sido tan importante invertir en marca y tener claras y definidas las señas de identidad. Saber lo que es una empresa es casi más significativo que saber lo que hace.
¿Cuál es el futuro de los espacios de trabajo?
Estando ya en la cuarta revolución digital, creemos que el futuro debe abandonar la idea de oficina fábrica. Las nuevas generaciones tienen interiorizado el trabajo flexible. La oficina ha de ser un lugar al que se va para hacer algo diferente a lo que se puede hacer en casa. El futuro es la colaboración, la formación, la integración y encontrar ese lugar donde te conectas con la marca, la identidad y el propósito. La oficina no va a desaparecer, pero no será un espacio de mesas y sillas individuales, sino un punto de encuentro. Los procesos y la idea de conocimiento también están cambiando con la IA y esto nos lleva a nuevos perfiles y equipos diferentes a los que hemos conocido. Vemos el futuro de la oficina como un espacio inmersivo y experiencial alineado a los retos sostenibles y tecnológicos, dentro de un entorno inclusivo y que busque la integración.
Ficha técnica:
- PLUG&GO
- Dirección: Covadonga G. Quintana y Óscar Herrando.
- Madrid, Barcelona, Bruselas.
- Texto: Marcel Benedito.
- Fotografía: Plug&Go, Silvia Caballero.
Derecha: el concepto de diseño Everest ha sido desarrollado dentro de un equipo internacional que respira el ADN de la marca y contiene los estándares de bienestar sostenible.








