Cómo crear una base sólida para que el trabajo flexible funcione bien

Trabajo flexible
La forma en la que trabajamos ha cambiado. La rutina de ir a la oficina de nueve a cinco, cinco días a la semana, pertenece al pasado. Vemos cómo el trabajo flexible toma su lugar, y no solo como un beneficio social, sino como una forma de hacer las cosas mejor. Detrás de esta nueva fórmula está el propósito de atraer el talento.

 

El concepto actual de trabajo flexible va mucho más allá de trabajar desde casa uno o dos días a la semana. De hecho, el 93 % de las personas quiere más flexibilidad, no solo en cuanto al espacio de trabajo, sino respecto a los horarios.

Los líderes que marcan la diferencia no se conforman con permitir algunos días de home office. Van más allá y piensan todo: cómo se mide el éxito, cómo se organizan los equipos y cómo se forma a los gerentes para acompañar este cambio.

Trabajo flexible
Fathom Architects reforma varios niveles y la azotea del edificio 2 Pancras Square de Londres para la inmobiliaria Related Argent, reposicionando el espacio de trabajo para mejorar la identidad y priorizar la experiencia del usuario. Fotografías: Gareth Gardner.
 
Liderando equipos flexibles

En el libro Cómo funciona el futuro: Liderando equipos flexibles para hacer el mejor trabajo de sus vidas (How the Future Works, Brian Elliott, Sheela Subramanian y Helen Kupp, Wiley 2022), los autores —expertos en recursos humanos de grandes empresas— proponen un plan para aplicar la flexibilidad laboral de forma efectiva y liberar todo el potencial de los equipos. Comparten los pasos necesarios para construir nuevas formas de trabajo, identificar y superar barreras, y formar líderes capaces de gestionar y medir con nuevos criterios.

El libro explica cómo definir principios de liderazgo, establecer compromisos claros y alcanzar resultados en un entorno flexible. También enseña a evaluar la productividad en este nuevo contexto y a preparar a los líderes para que todos tengan las mismas oportunidades. En resumen, muestra cómo crear una base sólida para que el trabajo flexible funcione bien. Gracias a investigaciones del Future Forum y ejemplos concretos de empresas como Levi Strauss & Co, Genentech, Royal Bank of Canada e IBM, se ofrecen soluciones reales y prácticas para organizar equipos de alto rendimiento, con gente comprometida y con talento, dándoles la flexibilidad que necesitan para rendir al máximo.

Cultura organizacional más inclusiva

Ahora bien, el trabajo flexible no significa lo mismo para todos. Se puede adaptar a cada empresa e incluso a cada equipo. Sin embargo, muchas veces se limita a la posibilidad de trabajar desde casa, cuando esa es solo una pequeña parte del panorama, y no la más importante.

En general, el trabajo flexible fomenta una cultura organizacional más inclusiva. Al permitir que los empleados elijan sus horarios y lugares de trabajo, se facilita la conciliación entre la vida laboral y personal, lo que es especialmente valioso para aquellos que tienen responsabilidades familiares.

Por otro lado, el trabajo flexible también puede contribuir a la sostenibilidad. Al reducir la necesidad de desplazamientos diarios, se disminuyen las emisiones de carbono y se alivia la congestión del tráfico. Esto no solo beneficia al medioambiente, sino que también puede mejorar la calidad de vida de los empleados al reducir el tiempo perdido en traslados.

En este sentido, las empresas que adoptan el trabajo híbrido no solo están invirtiendo en el bienestar de sus empleados, sino que también están asumiendo un papel activo en la construcción de un futuro más sostenible.

La consultora Shiftbase recuerda que es fundamental considerar las herramientas tecnológicas que facilitarán el trabajo remoto y la colaboración entre equipos. Plataformas como Slack, Microsoft Teams o Trello pueden ser de gran ayuda para mantener a todos conectados y organizados. La inversión en tecnología no solo mejora la productividad, sino que también contribuye a crear un ambiente de trabajo más dinámico y atractivo para los empleados.

El trabajo flexible es una mentalidad

La flexibilidad es más una mentalidad que un conjunto de reglas. Es dejar atrás la idea anticuada de que trabajar equivale a estar en la oficina, y de que una jornada laboral debe ir de 9 a 5. Se trata de pensar de forma más abierta sobre cómo colaboramos y dar a las personas más autonomía para trabajar de la manera que mejor les funcione. En vez de enfocarnos en el lugar y el horario, centrémonos en los resultados.

Esto requiere una forma distinta de pensar. Por ejemplo, mucha gente asocia la flexibilidad con el lugar donde se trabaja, como si fuera solo cuestión de trabajar en remoto o en un espacio híbrido. Según una encuesta de Future Forum realizada a más de 10 000 trabajadores del conocimiento en seis países, el 76 % quiere flexibilidad sobre el lugar de trabajo. Sin embargo, un 93 % quiere flexibilidad horaria. Ese dato suele sorprender a los expertos.

Incluso las empresas que han adoptado el trabajo remoto, muchas veces, tienen dificultades para permitir esa flexibilidad en los horarios. Y la verdad es que tener reuniones seguidas de 9 a 5 por videoconferencia no es realmente flexible. La gente quiere coordinarse con sus familias, tomarse un rato para hacer ejercicio, ir al médico o simplemente organizar su día de forma que se sienta más productiva.

Y esta necesidad de flexibilidad no depende de la edad, el género o el lugar. La comparten jóvenes, personas mayores, padres, madres, trabajadores de distintas razas y culturas… Incluso muchos ejecutivos que prefieren ir a la oficina siguen valorando tener control sobre su horario.

 

El trabajo flexible puede tener un impacto positivo en la empresa

Escuchar estas inquietudes ya debería ser razón suficiente para reflexionar sobre cómo trabajamos. Además, el trabajo flexible —bien implementado— aporta muchos beneficios y puede ser una ventaja competitiva real para las empresas.

 

Trabajo flexible

El problema es que algunas organizaciones adoptan la flexibilidad solo porque “hay que hacerlo” o porque otras empresas ya lo hacen, sin entender realmente por qué. Y eso no funciona. Las empresas con un propósito claro —que saben por qué hacen lo que hacen— suelen tener éxito. Así lo muestra un estudio de Harvard Business Review: “Las empresas que comunican bien su propósito crecen más rápido, innovan más y logran alinear mejor a sus equipos”.

El propósito puede variar según la organización, pero, en general, está en relación con atraer y retener talento. La flexibilidad permite contratar a personas de más lugares, adaptarse mejor a sus necesidades y formar equipos más diversos, motivados y eficaces. Además, puede ayudar a reducir costes o mejorar la colaboración en empresas con equipos globales.

El trabajo flexible no solo beneficia a los empleados, sino que también puede tener un impacto positivo en la cultura organizacional. Las empresas que implementan políticas de este tipo tienden a fomentar un ambiente de confianza y respeto mutuo. Los empleados se sienten valorados y escuchados, lo que a su vez puede aumentar la lealtad hacia la empresa. Este tipo de cultura puede ser especialmente atractivo para las nuevas generaciones de trabajadores, que valoran la calidad de vida y el equilibrio entre el trabajo y la vida personal más que las generaciones anteriores.

En el fondo, todo gira en torno a las personas. Y cuanto mejor se sientan en su trabajo, mejores serán los resultados para todos.

 

Texto: Marco Brioni.

Proyecto: Fathom Architects.

Fotografías: Gareth Gardner.

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